El verdadero inicio de un proyecto BI no es BI: es escuchar

El verdadero inicio de un proyecto BI no es BI: es escuchar

En muchos proyectos de Business Intelligence, la urgencia por entregar rápido lleva a las empresas a empezar por el final: abrir la herramienta, diseñar pantallas, elegir KPIs y construir dashboards. Pero con el tiempo he aprendido que lo realmente determinante ocurre antes. Mucho antes.

Ocurre en esa primera reunión donde, durante cuarenta minutos, solo escuchas. Sin Power BI. Sin métricas. Sin pantallas. Solo negocio hablando… y tú entendiendo. Ahí es donde realmente empieza un proyecto de BI.

La fase que casi nadie protege (pero que lo cambia todo)

En la mayoría de empresas, la escucha inicial se da por hecha o se acelera. El negocio lanza una petición y el equipo de datos empieza a construir. Pero cuando reservas ese espacio para escuchar sin prisas ocurre algo fundamental: la gente explica lo que realmente le duele, no lo que cree que necesita.

He visto decisiones clave nacer de frases que, en apariencia, no tenían nada que ver con los datos.

Lo que aparece cuando escuchas (y no preguntas todavía)

En estas sesiones sin pantallas emergen elementos que no salen en ningún informe:

  • KPI que todos daban por hecho, pero que nadie había definido con claridad.
  • Cuellos de botella silenciosos, presentes desde hace años sin haberlos medido nunca.
  • Procesos que se mantienen por inercia sin saber si aportan valor.
  • Necesidades estratégicas escondidas detrás de peticiones puramente técnicas.

Esto no aparece en un Excel. Aparece escuchando.

Por qué escuchar antes acelera después

Dedicar tiempo a escuchar hace que el proyecto vaya más rápido. Paradójico, pero real.

¿Por qué sucede?

  • Evitas construir algo que no responde al problema real.
  • El negocio se siente acompañado desde el inicio.
  • Se genera claridad, prioridades y enfoque antes de abrir Power BI.

Cuando escuchas primero, cada pantalla tiene sentido y cada métrica tiene un porqué.

Desde mi experiencia: los mejores proyectos han empezado así

A lo largo de mi trayectoria, los proyectos más potentes —los que realmente han cambiado comportamientos o decisiones— nacieron siempre igual: una sala, una libreta y una conversación sincera. Nada más.

De estas reuniones han salido ideas que nunca habrían surgido solo analizando datos:

  • Un KPI que desbloqueó decisiones semanales.
  • Una métrica de eficiencia que nadie había medido.
  • Un indicador comercial que transformó la priorización de clientes.

No aparecieron en un dashboard. Aparecieron escuchando.

Conclusión

El BI no empieza cuando abres Power BI. Empieza mucho antes. Empieza cuando te sientas, escuchas y entiendes el contexto real del negocio. Esta fase inicial es la pieza que convierte un informe en impacto, un KPI en dirección y un proyecto en transformación.

Escuchar antes de construir no es una pérdida de tiempo. Es la inversión más rentable en cualquier proyecto de BI.