Reporting manual, cifras distintas, Excel por todas partes y decisiones que tardan demasiado. Las señales suelen aparecer mucho antes de hablar de Power BI.
Hay empresas que empiezan a plantearse Business Intelligence cuando alguien propone implantar Power BI.
Pero normalmente el problema ha empezado bastante antes.
Una reunión que necesita tres Excel para prepararse. Comercial y Finanzas trabajando con cifras distintas. Un informe que depende siempre de la misma persona. Preguntas aparentemente sencillas que tardan horas en responderse.
Cuando estas situaciones se repiten, quizá vuestra empresa necesita Business Intelligence.
Business Intelligence empieza antes que Power BI
Power BI es una herramienta. Business Intelligence es bastante más amplio.
Incluye cómo obtenemos los datos, qué reglas usamos para interpretarlos, qué indicadores damos por válidos y cómo hacemos llegar la información a las personas que tienen que decidir.
Por eso una empresa puede tener Power BI y seguir teniendo problemas con sus datos.
La herramienta importa. Pero no debería ser el punto de partida.
7 señales de que vuestra empresa debería revisar cómo trabaja con los datos
Preparar informes consume demasiado tiempo
Exportar ERP, descargar CRM, juntar Excel y repetir siempre el mismo proceso empieza a ser parte del trabajo habitual.
Dos departamentos dan cifras distintas
Comercial y Finanzas responden diferente a una misma pregunta porque usan fuentes, fechas o reglas distintas.
Hay datos, pero cuesta responder preguntas
ERP, CRM, Excel y otras herramientas contienen información, pero relacionarla sigue siendo complicado.
Todo depende de alguien que “sabe dónde está”
Una persona concreta conoce el fichero, el cálculo o la forma de obtener el dato.
Las reuniones discuten el dato
Parte del tiempo se pierde validando cifras en lugar de hablar de qué está pasando y qué hacer.
Cada pregunta crea otro Excel
Cada departamento termina construyendo su propia versión de la información.
La información llega demasiado tarde
La empresa sabe qué pasó, pero lo descubre cuando ya queda poco margen para actuar.
Antes de implantar Power BI, revisaría cinco cosas
Si reconocéis varias de estas situaciones, no empezaría pidiendo presupuestos para diez dashboards.
Primero intentaría entender el problema.
1. Qué decisión queremos mejorar
No empezaría preguntando qué gráfico queremos ver.
Preguntaría qué decisión nos cuesta tomar hoy y qué información necesitamos para mejorarla.
2. Qué información necesitamos realmente
No todo lo que podemos medir merece estar en un dashboard.
Primero hay que separar lo útil de lo simplemente disponible.
3. Dónde están los datos
ERP, CRM, Excel, aplicaciones internas, ecommerce o archivos compartidos.
Entender las fuentes permite saber qué podemos conectar y qué problemas tendremos que resolver antes.
4. Qué significa cada KPI
Ventas, margen, stock o clientes activos pueden parecer conceptos evidentes hasta que varios departamentos intentan definirlos.
5. Qué problema podemos resolver primero
No hace falta transformar toda la empresa de golpe.
Buscaría un caso concreto: un informe manual, una cifra que genera discusión o una decisión que actualmente llega tarde.
Cómo elegir un buen primer proyecto de BI
No escogería necesariamente el área con más datos.
Tampoco el dashboard más vistoso.
Buscaría algo que la empresa note cuando deje de ser un problema.
Algo suficientemente pequeño para abordarlo con claridad y suficientemente importante para que resolverlo tenga impacto.
Si ese primer caso funciona, ampliar resulta mucho más fácil.
En OLABDATA trabajamos este tipo de situaciones dentro de nuestra consultoría BI para empresas tradicionales .
Cómo saber si el proyecto está funcionando
No mediría el éxito por el número de dashboards publicados.
Miraría qué ha cambiado en la forma de trabajar.
Si después del proyecto seguimos preparando los mismos Excel, discutiendo las mismas cifras y dependiendo de los mismos procesos manuales, merece la pena revisar qué hemos construido.
Preguntas frecuentes
¿Una pyme necesita Business Intelligence?
Depende de cómo trabaje con sus datos. Si preparar información consume mucho tiempo, existen varias versiones de los mismos indicadores o cuesta responder preguntas habituales, BI puede ayudar a ordenar ese proceso.
¿Necesito Power BI para hacer Business Intelligence?
No necesariamente. Power BI puede formar parte de la solución, pero BI empieza por entender las decisiones, las fuentes de datos, las reglas de negocio y los indicadores.
¿Tengo que integrar todos los datos de la empresa?
No. Normalmente es mejor empezar con las fuentes necesarias para resolver un problema concreto y ampliar después.
¿Hay que dejar de usar Excel?
No. Excel puede seguir teniendo mucho sentido. El problema aparece cuando procesos críticos dependen de ficheros manuales, versiones difíciles de controlar o tareas repetitivas.
¿Por qué empezar con una sola área?
Porque permite validar datos, reglas y adopción con un alcance manejable. Si el primer caso funciona y se utiliza, ampliar suele ser mucho más sencillo.
La pregunta no es si necesitáis Power BI
La pregunta que haría primero es otra:
¿Cuánto nos cuesta hoy conseguir información fiable para tomar una decisión?
Si la respuesta implica horas preparando ficheros, varias versiones de una misma cifra o demasiada dependencia de personas concretas, ya tenemos un punto de partida.
Después veremos si la solución necesita Power BI, automatización, integración de datos o simplemente ordenar mejor determinados procesos.
Antes de construir más dashboards, revisemos qué problema merece la pena resolver.
Podemos analizar cómo trabajáis hoy con los datos, qué procesos siguen siendo manuales y dónde tendría sentido empezar.
Ver cómo trabajamos la consultoría BI
